Thursday, April 12, 2012

No debería existir la esperanza


Hoy me levanto con una noticia que, para mi ridícula visión del mundo, resultó ser deprimente: Andrés López Obrador, actual contendiente por segunda vez a la presidencia de México, le abre las puertas y recibe a quien orquestara el fraude que le quitó la victoria a Cuauhtémoc Cárdenas para que tomara el poder el tristemente célebre Carlos Salinas de Gortari.  ¿Por qué?


¿Por qué hizo eso?

López Obrador ya había más o menos limpiado su imagen agresiva que tuvo parado de uñas a todo un país, en mucho gracias a una campaña en su contra que enfatizó esta personalidad convirtiéndole en el "enemigo de México".

Ahora que hasta burlonamente se le percibe como el "amoroso" se le ocurre darle la bienvenida a un personaje nefasto, negro, cínico, prepotente y totalmente priista, de su más pura cepa ratera.

¿Por qué?



Hasta ahora López Obrador, con difíciles pero probabilidades al fin de obtener nuevamente la victoria (ganó el sexenio pasado pero una acción oscura del partido panista unido a Elba Esther Gordillo le arrebató el triunfo), cuando no le abona nada tener a un personaje así, lo admite e incluso lo justifica sin éxito.

No negamos que puedan existir priistas que tengan derecho como toda persona a cambiar de opinión y unirse a las filas de otro partido (es un deporte nacional) pero que López Obrador, ondeando la bandera de la coherencia, reciba a uno de los más detestables gángsters de México, es simplemente, por decir lo menos, desilusionante. No había razón para ello, no hay razón para ello, no hay beneficio. Todo lo contrario.

Se deja ver entonces un López Obrador que ya perdió la brújula. Si quería ganar priistas más fácil sería que él abandonara la carrera y declinara por Enrique Peña Nieto. Pero, ¿por qué arrojarnos a todos los que lo hemos apoyado, los que habíamos creído en él, defendiéndolo en tertulias, en las calles, en la familia?

¿Por qué la traición?

Eso merece también una respuesta contundente: o de plano no votar por nadie, o, como castigo y "uniéndonos a la voz popular que supuestamente le está otorgando la ventaja, votar por Enrique Peña Nieto. Total si queremos priistas mejor los que están más organizados y, aceptémoslo, está haciendo la mejor campaña.

Traición.

Una traición que me ubica y que me abofetea contra la pared, "aún no has entendido que todo esto es un juego."

Ya lo entendí.




No comments:

Post a Comment